Se acercan nuestras esperadas vacaciones, momentos en los cuales debemos primero decidir a dònde iremos si es que vivimos en familia o pareja y luego poner en la balanza nuestros deseos y el de los demàs no es tarea sencilla, poder conciliar la mejor opciòn para todos se transforma en una situaciòn problemàtica y difìcil. Aquello que para algunos representa un obstàculo que nos ayuda a crecer para otros son difìciles situaciones imposibles de superar que los hunden cada vez màs en las arenas movedizas de la desesperaciòn.
Ante un mismo estresante las personas responden de diferentes maneras y eso se debe a que no todos somos iguales y nuestras respuestas son diferentes debido a la diferencia de formaciòn y sentimientos que cada uno de los seres humanos presenta.
Cuando leemos stress y vacaciones a simple vista no encontramos la relaciòn pero si lo pensamos y desarrollamos el tema nos damos cuenta que lejos de ser una distracciòn pasa a ser un conflicto.
Aquello que para unos representa una posibilidad de cambio o de esparcimiento, para otros se transforma en una situaciòn conflictiva. De esta forma lejos de ser una posibilidad de recargar energìas deterioradas a lo largo de un duro año las vacaciones se transforman en una lucha interior estresante que nos pone frente a la dura lucha de la dualidad y la inseguridad en si me quedo o me voy.
Las responsabilidades pasan a primer plano y el con quièn dejo las plantas o las mascotas se transforma en una pesada carga y si a eso le agregamos la inseguridad reinante, a quièn responsabilizo de mi patrimonio?
Êsto forma parte de la valija que debe preparar para llevar a sus pròximas vacaciones.
Si la convivencia durante el año no fue nada armònica entre los integrantes de la familia, recuerden que van a pasar màs tiempo juntos y no es justo que nos pasen o pasemos factura en estos momentos o que se avive el fuego y los chispazos lleguen a quemarnos.
Los momentos vacacionales son para restablecer energìas y pasar los mejores momentos al lado de aquellos seres con los cuales no pudo ser posible hacerlo durante el perìodo laboral.
Recuperar el niño interior de cada uno de nosotros y dejarlo expresarse libremente y sin miedos debe formar parte de nuestro objetivo para disfrutar al màximo nuestras pròximas vacaciones
stress y la vida diaria
El cotidiano vivir nos enfrenta a la dura lucha de responder ante las diferentes situaciones que se nos presentan y que sin darnos cuenta nos llevan a un cuadro de estress que puede derivar en deterioro de la salud psico-fìsica y emocional.
En la actualidad el stress representa el gran desestabilizador del equilibrio de los diferentes sistemas que forman el cuerpo humano.
La gama de signos y sìntomas que los representan son mùltiples y en todo caso dependerà de cada persona en particular nada mejor que recordar aquello de que "no hay enfermedades sino enfermos".
Desde los clàsicos dolores de cabeza que vemos a diario desfilar por los consultorios mèdicos sin una causa fìsica aparente, insomnio, palpitaciones, diarreas, estreñimiento hasta aquello de " no sè què me pasa Dra. pero no me siento bien, no tengo ganas de nada, es como estar en blanco, `pero algo sì `sè y es que que no estoy feliz, todo està bien pero no me siento bien".
Esto muchas veces si no estamos familiarizados con el tema y conociendo la situaciòn familiar y quizàs econòmica del paciente nos lleve a mal pensar ¿de què se queja?
No hay que desestimar que una persona en estas condiciones puede muy bien estar atravesando una situaciòn que quizàs para nosotros no sea estresante pero para ella sì y la estè conduciendo a una clara situaciòn depresiva.
Por lo tanto tener en cuenta que el stress deteriora y mata pudiendo conducir a la depresiòn y al suicidio.
En la actualidad el stress representa el gran desestabilizador del equilibrio de los diferentes sistemas que forman el cuerpo humano.
La gama de signos y sìntomas que los representan son mùltiples y en todo caso dependerà de cada persona en particular nada mejor que recordar aquello de que "no hay enfermedades sino enfermos".
Desde los clàsicos dolores de cabeza que vemos a diario desfilar por los consultorios mèdicos sin una causa fìsica aparente, insomnio, palpitaciones, diarreas, estreñimiento hasta aquello de " no sè què me pasa Dra. pero no me siento bien, no tengo ganas de nada, es como estar en blanco, `pero algo sì `sè y es que que no estoy feliz, todo està bien pero no me siento bien".
Esto muchas veces si no estamos familiarizados con el tema y conociendo la situaciòn familiar y quizàs econòmica del paciente nos lleve a mal pensar ¿de què se queja?
No hay que desestimar que una persona en estas condiciones puede muy bien estar atravesando una situaciòn que quizàs para nosotros no sea estresante pero para ella sì y la estè conduciendo a una clara situaciòn depresiva.
Por lo tanto tener en cuenta que el stress deteriora y mata pudiendo conducir a la depresiòn y al suicidio.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



