Invisibles filamentos de energía cósmica nos unifica en una única matriz. El polvo de estrellas da vida a cada una de nuestras células y nuestras ansias de libertad clama por un nuevo amanecer.
Somos semillas de otros reinos arrastradas por los vientos a través del universo que encontraron suelo fértil para germinar en las entrañas de nuestra madre tierra.
Todos quizás hayamos recorrido muchos caminos a lo largo de la historia de la civilización, pero los tiempos se acortan y los llamados a la integración de la Armonía de las esferas celestiales se hacen cada vez más y más fuertes.
Cambiando nuestros viejos paradigmas seremos capaces de sintonizar con nuestro ser interior el único capacitado para conducirnos de regreso a casa.
La casualidad no existe, sólo la causa nos hace tomar conciencia de los efectos.
Cuando un grupo es reunido no se hace al azar, se elige de manera tal que aunque sus integrantes no entiendan el motivo de ello va más allá de lo que se pueda pensar o creer, hay una causa oculta que sólo conocen aquellos que los eligieron.
Algunos creerán que los lleva sólo la curiosidad, otros conociendo la historia del lugar su objetivo será transmutar energías involutivas que no les permitan avanzar y aquellos agobiados por dolencias físicas buscarán erradicarlas. En fin cada individuo cargará con su propia historia pero más allá de las expectativas que se despierten en cada ser Aurora debe ser para el grupo una “Iniciación”.
Antiguamente las iniciaciones que se llevaban a cabo en los antiguos templos tenían la finalidad de preparar al aspirante a un nuevo nacimiento. A través de las experiencias y pruebas a las que eran expuestos moría a la persona que se era para renacer en un nuevo ser. A lo largo de nuestra vida sufrimos muchas pruebas que nos preparan para seguir creciendo. Cuántas veces luego de pasar por situaciones difíciles y superarlas decimos ya no ser los mismo, algo cambió en nuestro interior y es que morimos en cierta forma a una parte de nosotros.
De esta forma la vida misma se encarga de iniciarnos de manera constante a nuevas situaciones que nos permiten evolucionar.
Aurora debe ser para todos un viaje iniciático, si lo pensamos y lo vemos de esta forma podremos hacer ese cambio que no sólo nosotros deseamos sino aquellos Seres de Luz que han permitido nuestro acercamiento y llegada a este lugar de energía cósmica.
Somos semillas de otros reinos arrastradas por los vientos a través del universo que encontraron suelo fértil para germinar en las entrañas de nuestra madre tierra.
Todos quizás hayamos recorrido muchos caminos a lo largo de la historia de la civilización, pero los tiempos se acortan y los llamados a la integración de la Armonía de las esferas celestiales se hacen cada vez más y más fuertes.
Cambiando nuestros viejos paradigmas seremos capaces de sintonizar con nuestro ser interior el único capacitado para conducirnos de regreso a casa.
La casualidad no existe, sólo la causa nos hace tomar conciencia de los efectos.
Cuando un grupo es reunido no se hace al azar, se elige de manera tal que aunque sus integrantes no entiendan el motivo de ello va más allá de lo que se pueda pensar o creer, hay una causa oculta que sólo conocen aquellos que los eligieron.
Algunos creerán que los lleva sólo la curiosidad, otros conociendo la historia del lugar su objetivo será transmutar energías involutivas que no les permitan avanzar y aquellos agobiados por dolencias físicas buscarán erradicarlas. En fin cada individuo cargará con su propia historia pero más allá de las expectativas que se despierten en cada ser Aurora debe ser para el grupo una “Iniciación”.
Antiguamente las iniciaciones que se llevaban a cabo en los antiguos templos tenían la finalidad de preparar al aspirante a un nuevo nacimiento. A través de las experiencias y pruebas a las que eran expuestos moría a la persona que se era para renacer en un nuevo ser. A lo largo de nuestra vida sufrimos muchas pruebas que nos preparan para seguir creciendo. Cuántas veces luego de pasar por situaciones difíciles y superarlas decimos ya no ser los mismo, algo cambió en nuestro interior y es que morimos en cierta forma a una parte de nosotros.
De esta forma la vida misma se encarga de iniciarnos de manera constante a nuevas situaciones que nos permiten evolucionar.
Aurora debe ser para todos un viaje iniciático, si lo pensamos y lo vemos de esta forma podremos hacer ese cambio que no sólo nosotros deseamos sino aquellos Seres de Luz que han permitido nuestro acercamiento y llegada a este lugar de energía cósmica.




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